Claudia y José desean adquirir una vivienda en una zona tranquila de la cuidad, con bajo tráfico vehicular y que las actividades sociales en la calle terminen normalmente a partir de las 9 Pm, buscando descanso después de largas jornadas de trabajo, a su vez también requieren de dos habitaciones, 2 baños idealmente, pero con uno solo estarían satisfechos, sala, comedor, cocina semi integral, no necesitan usarla mucho, un parqueadero que idealmente tenga cuarto útil, para guardar ciertas pertenencias voluminosas que no desean tener en su apartamento porque son de bajo uso doméstico y podrían interferir en su hábitat.
Así pues, salen al mercado inmobiliario en búsqueda de una vivienda con estas características, encuentran dos opciones, la primera una casa ubicada en un sector más o menos tranquilo, con dos habitaciones, dos baños, cocina integral, sala, comedor, y un parqueadero sin cuarto útil, la otra, una vivienda en un sector tranquilo, con dos habitaciones, un baño, cocina semi integral, salón, comedor, cuenta con parqueadero y cuarto útil, la primera vivienda posee 10 M2 más y se encuentra en una zona céntrica de la cuidad cuesta 10% menos que la segunda vivienda, esto debido a que está ubicada en un sector de menos demanda.
¿Cuál vivienda cree usted como lector que escogería la pareja? Afirmaría que la primera, ya que desde un punto de vista racional es más amplia, posee una mejor cocina y se encuentra más cerca de todo (Super mercados, cines, centros comerciales, hospitales, etc). En este tópico se encuentra la apreciación subjetiva del valor, Claudia y José valoran más y sobre todo la tranquilidad y la ubicación lejos del ruido de las calles, por lo que la segunda vivienda en su escala de valor ocupa un puesto mayor en términos del beneficio que les aporta, así se tengan que incomodar un poco más por solo tener un baño, así tengan que pagar más por estar en esa localización y poder tener un cuarto útil, ¿Qué decisión tomarán?
Con este ejemplo se pretende ilustrar la diferencia entre valor y precio, Claudia y José lo más posible es que adquieran la segunda vivienda porque para ellos en su escala de valor se encuentra por encima que la vivienda del centro, quizás para otra persona la vivienda del centro valga más que la segunda o lo mismo, de acuerdo con sus necesidades. Lo que queda reflejado es el precio por el que se realiza la transacción, es con este dato que los avaluadores elaboran los dictámenes (Avalúos comerciales). Este efecto de preferencia lo capturan los estudios de mercado.
De igual manera esta lógica puede aplicarse para valores de ofertas en el mercado inmobiliario explicando porque muchas veces se encuentran propiedades en venta con características similares a un precio mayor, esto debido a que por parte de los propietarios existe una conexión emocional y para ellos el valor de esa propiedad es superior, por lo que ha significado en sus vidas.
En resumen el valor nunca será igual al precio, ya que el valor es una medida subjetiva motivada por preferencias personales, mientras que el precio es derivado de este valor, es un dato objetivo que permite dilucidar las preferencias del mercado en un sector.


